Los guardianes del Rey Salomon.عفريت

 

 

ahriman51

El ifrit o efrit es un ser de la mitología popular árabe. Generalmente se considera que es un tipo de genio dotado de gran poder y capaz de realizar tanto acciones benignas como malignas, con lo que presenta un carácter dual que no comparten los otros genios

Los Afrit son una raza de vampiros provenientes de África, emparentados lejanamente con los Djinn.

Otras variantes de su nombre son: Afreet, Afreeti, Afrite, Efreet, Efreeti, Efrit, Ifreet. Todos ellos derivan de una criatura vampírica muy popular en el mitología del desierto: los Ifrits.

La leyenda africana sostiene que cuando una persona es asesinada los Afrit rondan el lugar del crimen buscando la última gota de sangre en caer al suelo.

Teniendo en cuenta la sed proverbial de las arenas del desierto, capaz de absorber cualquier líquido en cuestión de segundos, los Afrit pueden pasar varias semanas, incluso meses y años enteros, buscando entre los granos de arena hasta hallar los restos de aquella fatídica gota de sangre.

Los Afrit, esencialmente criaturas incorpóreas, siempre logran ubicar el paradero de la gota de sangre, aún si esta solo sobrevive en dimensiones microscópicas. Sobre ella, o alrededor, poco apoco los Afrit van desarrollando consistencia, abandonando así el mundo de lo intangible para convertirse en vampiros perfectamente sólidos.

Las tradiciones africanas poseen varios remedios caseros para evitar la formación de los Afrit. El primero y más accesible es apelar a métodos menos sangrientos de asesinar a alguien, como el estrangulamiento o el envenenamiento, aunque se corra el riesgo de despertar a otras criaturas del plano astral que se alimentan de la energía segada brutalmente durante el crimen.

Una vez que el Afrit se convierte en un vampiro sólido, la forma más efectiva de deshacerse de ellos es ensartándoles una vara de hierro en el corazón.

Cuando su cuerpo físico es destruido los Afrit regresan a la vida inmaterial que flota como un espejo distorsionado sobre las arenas inmemoriales. A veces, cuando las condiciones son adecuadas, pueden adoptar provisionalmente alguna forma física, por ejemplo, aquella silueta rojiza y cornífera con la que son representados en los bestiarios medievales.

La palabra Afrit significa “nómada”, pero en un sentido terrible ya que alude a los espíritus salvajes del desierto, inconstantes y vagabundos, cuya dieta frugal se reduce a la sangre reseca de quienes caen vencidos por el calor.

Para otros, la etimología de su nombre procede del persa antiguo afritan, “crear”; es decir, el que se crea a sí mismo, como vimos antes, a partir de una gota de sangre.

En la Edad Media los Afrit poseían una influencia mayor entre los mitos musulmanes. Se creía que los Afrit eran poderosas criaturas aladas hechas de fuego, asociadas directamente con la líneas de descendencia tribales, es decir, parte inseparable de las familias más antiguas y poderosas del desierto.

Según esta tradición, existían Afrit femeninos y masculinos, creyentes o descaradamente ateos, e incluso con inclinaciones singulares por el bien o el mal. Por aquel entonces eran invulnerables a las armas pero visiblemente frágiles frente a la magia.

En el cuento de Las mil y una noches: La semilla de Iblis, se desliza la creencia de que los Afrit son incluso anteriores a la creación del hombre. Sin ir más lejos, los propios Afrit se consideran superiores al ser humano, creado con barro, mientras que ellos mismos proceden del aliento de Dios.

Las diferencias entre los Afrits y los humanos comenzaron en el paraíso. El rey de los Afrit, llamado Iblís, se rehusó a postrarse frente a Adán, a quien consideraba como un ser menor, siendo que había sido formado de barro; altanería que fue castigada duramente por el Altísimo.

El único ser humano al que los Afrit siguieron con absoluta fidelidad fue Sulaymán (Salomón), hijo del rey David, llamado también Señor de los Afrit, quien pactó con ellos un trato de obediencia y luego encerró rebeldes en jarrones de cerámica sellados con plomo.

En el Ars Goetia, por ejemplo, se explica el procedimiento para controlar y domesticar a los Afrit.

Anuncios

Monsieur le Bossu. (El Jorobado de Notre Dame)

ffa9e8de775d8e07b4f76078e61d093d63e9cb8e_hq

 

La leyenda del jorobado de la catedral de Notre Dame es uno de los elementos más populares de la cultura francesa. Su historia ha fascinado a varias generaciones gracias a la literatura y el cine, aunque a lo largo de los años se ha ido moldeando a partir de la vida de un personaje que existió en realidad. Y es que la galería ‘Tate’ de Londres posee un documento que alude a la identidad del verdadero Quasimodo que inspiró a Víctor Hugo para escribir su famosa obra.

Seguro que al hablar de París uno de los personajes más famosos que se te viene a la cabeza es el entrañable Jorobado de Notre Dame.Este personaje creado por Victor Hugo y llevado varias veces al cine es conocido por todo el mundo, pero ¿realmente existió?.

Nos hemos puesto a investigar y resulta que Victor Hugo si pudo inspirarse en una persona real para su personaje pero antes vamos a resumirte un poco la historia del querido Jorobado de Notre Dame.

Quasimodo, conocido más comúnmente como el Jorobado, es el protagonista de la novela de Victor Hugo, Nuestra Señora de París, en el libro Quasimodo es abandonado al nacer, por una gitana y recogido por un cruel eclesiástico llamado Frollo. Lo llaman Jorobado por la deformidad de su espalda y de su rostro en general. Este aspecto monstruoso hace que el pueblo parisino sienta asco por él y lo acaben repudiando, Quasimodo entonces decide esconderse en la Catedral de Notre Dame, allí se encarga de mantenerla y se ocupa sobre todo de las campanas que le acaban dejando prácticamente sordo.

Todo cambia cuando llega una bella gitana, Esmeralda, que será la primera en tratarle bien y de la que se enamorará; el problema surge cuando el eclesiástico también se encapricha de ella. La trama se desarrolla con el eclesiástico que intenta tener a la gitana y cuando ve que no puede conseguir su corazón decide acusarla de un crimen que no ha cometido y matarla, Quasimodo que lo ve todo y acaba destrozado, decide poner el fin a su vida y unirse con Esmeralda para la eternidad.

Además en la novela se describe un estrecho vínculo del Jorobado con la catedral hasta el punto de funcionar como una única alma. Si has visto la versión de Disney, verás que ésta es mucho más suave ya que tanto el Jorobado como Esmeralda acaban vivos y se centran en mostrar la bondad y el cariño del protagonista.

Ahora que ya conoces la historia fictícia vamos a informarte de la verdadera. Sentimos decirte que no se tiene constancia de que viviera un jorobado dentro de la famosa catedral, no obstante sí que participó uno en la restauración de ésta. Una autobiografía de un escultor británico llamado Henry Gibson habla de un jorobado que participó en una restauración de la catedral, al jorobado lo llamaban Monsieur le Bossu ( que quiere decir jorobado en francés), se desconoce su nombre.

Lo que sí se sabe es que Victor Hugo se interesó en la restauración, ya que vivía en el distrito cercano a la catedral y justo en esos años escribió su novela, por lo que se puede deducir que fácilmente viera al señor jorobado y se inspirará en él para crear al personaje aunque como ves, solo sabemos que se fijó en su aspecto. Aun así es bonito creer que el Monsieur le Bossu también tuviera un buen corazón eso sí, sin una vida tan triste.