Cuando morimos. ( y 6 )

Angel-De-La-Muerte-Vs-Angel-De-La-Vida

La dimensión de los dioses tal vez parezca un lugar maravilloso para reencarnar, pues nacer en esta dimensión significa una vida larga larga en la que tus necesidades y deseos son satisfechos. Pero importante es saber que la raíz kármica de la dimensión de los dioes es el residuo que uno deja cuando se vive distraído de lo que realmente es importante a causa del apego al placer, el cual aunque atractivo carece esencialmente de significado. Siendo un dios, uno vive demasido distraído por los placeres y abandona la búsqueda de la iluminación, por lo tanto es condenado como el resto de nosotros a un ciclo infinito de nacimiento, muerte y reencarnación. El mejor consejo… aprende a meditar.

La reencarnación en la dimensión humana (que según las enseñanzas Tibetanas tiene raíz en el residuo kármico de los celos) es una cuestión de experiencia personal. Sugerencia… Supera tus celos.

En los últimos 5 días del proceso de la muerte, al ir alcanzando las etapas finales de tal sueño, uno se encuentra con las entidades coléricas e iracundas, las cuales personifican los aspectos negativos (kármicos) de nuestro carácter, y la posibilidad de alcanzar la liberación continua disminuyendo. La consciencia se aleja más de su propia esencia mientras que el cuerpo sutil que uno mismo construye se fortalece. Los pensamientos, casi inevitables, se tornan hacia los placeres de la existencia física. Aunque tus obsesiones personales se determinan kármicamente, existe una motivación subyacente común a toda la humanidad – los impulsos libidinosos de la fuerza de la vida. Las memorias de vida en un cuerpo físico generan el deseo que te atrae de vuelta al mundo de la materia. Las fantasías del placer sexual aseguran que la consciencia se paseé a proximidad de las parejas en acción procreadora. Cuando el espíritu se pasea muy cerca a un acto de concepción, es atraído al vientre y comienza su siguiente vida.

Así uno termina enfrentando la vida que conocemos hasta morir de nuevo, repitiendo el proceso.

Si todavía sigues leyendo… ¿No te da alegría haber aprendido a practicar la meditación? ¿Y si no has aprendido aún, qué estás esperando? Después de recibir toda esta información, no creo que quieras morir sin estar preparado ¿o sí? O quizás alguién querido está cerca de su muerte y conocer estos detalles le de la paz interna que la incerditumbre de no saber que sucederá cuando muera le ha robado, y el mejor regalo sería tranquilizar su miedo dándole herramientas para atravezar el proceso con éxito ¿no crees?

Que todos los seres sean felices.

Bibliografia:

The Tibetan Book of the Death by Padma Sambhava (EL libro Tibetano de los Muertos)

Occutl Tibet by J.H. Brennan (Tibeto Oculto)

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