Gaza

image

El Valor de la Vida humana
Un gran escritor español José María Gironella, cuenta que allá en diciembre de 1936, iniciada ya la guerra civil española, en un momento en que temían que su vida peligrara en Gerona, decidió pasarse a Francia, y su padre lo acompañó hasta la frontera. Al pasarla, los gendarmes franceses le registraron y, en sus bolsillos, encontraron un papel que, sin que él lo advirtiera, había introducido su padre momentos antes de cruzar dicha frontera. Era una brevísima carta que decía: No mates a nadie, hijo. Tu padre, Joaquín.

La carta era realmente conmovedora, sobre todo en aquel momento. Porque lo lógico hubiera sido que en esa circunstancia un padre hubiera aconsejado a su hijo: “Ten cuidado, no te maten”. Pero aquel padre sabía algo muy importante: que es mucho más mortal matar que morir. El que mata a otro ser humano, queda mucho más muerto, mucho más podrido que el que es asesinado.

Anuncios

La Sabiduria te marcara el Camino.

1625728_10202338114367679_1995323746_n

 

En muchas ocasiones todos hemos experimentado momentos en nuestra vida en los que nos escuchamos a nosotros mismos decir “SI” a un trabajo, a una persona o a una situación que sabemos en lo más profundo de nuestro corazón que no es una buena eleccion para nosotros.

Y a pesar de todo lo hacemos. Tan pronto como el “SI” sale de nuestros labios en alguna parte de nosotros oímos una voz que grita “¡NO! No lo hagas! “Pero de alguna manera otra parte de nosotros entra en acción y nuestra mente anula la sabiduría de nuestro cuerpo y nos encontramos ante un camino que nunca quisimos tomar.

A veces, estos giros equivocados pueden ser perjudiciales para nuestro bienestar. Causan el estrés y nos ponen en peligro de perdernos a nosotros mismos de forma indefinida.

Otras veces nos damos cuenta de inmediato y nuestro “sí” inicial ha dado lugar a un “No” y decidimos en ese mismo momento volver al principio y empezar de nuevo.

De cualquier manera, cuando te encuentras en una situación difícil, sólo tú tienes el poder de admitir que has tomado un camino equivocado, y sólo tú puedes decidir cuándo es el momento de volver al camino correcto. Estos consejos pueden ayudar.

Se honesto contigo mismo. Admite, tan pronto como te sea posible, que has hecho una elección que te llevó por un camino erroneo.

Nada cambiará hasta que tú personalmente reconozcas que la decisión que tomaste no funciona para ti. Cuanto antes lo hagas, mejor. Estas dispuesto a asumir el 100% de responsabilidad de las decisiones que tomes en tu vida.

Planea una estrategia de salida. Una vez que hayas admitido que estás en el camino equivocado, decide cómo vas a volver al camino correcto. En algunas situaciones puede ser necesario para que dejes inmediatamente lo que está haciendo.

La mayor parte de las veces, una salida rápida puede conducir a más estrés y a la toma de decisiones equivocadas. Tómate el tiempo que necesites para tener muy claro qué es lo que quieres, y volver al camino correcto de una vez.

Se amable contigo mismo. Vencer la batalla contra ti mismo sólo dañará tu autoestima. Date cuenta de que todos en algún momento hemos tomado caminos equivocados, incluso las personas más exitosas se han equivocado varias veces antes de hacer lo correcto.

Recuerda, la vida es diez por ciento cómo lo hacemos y el noventa por ciento la forma como lo tomamos.

De tolo lo que hagas busca una lección. No hay errores y siempre hay una lección que aprender, e incluso una bendición.

¿Qué tomas un camino equivocado?

Esto te puede enseñar a conocerte a ti mismo.

¿Es necesario escuchar a unos instintos más y otros menos?

Aprenderás a identificar los instintos más positivos

¿Es necesario escuchar por fin a tu corazón y seguir tu vocación?

Esto sin duda te hará tomar el camino correcto.

¿Necesitas más valor y confianza en ti mismo?

Sin duda lo necesitaras para seguir tu vocación

¿Es necesario redefinir lo que significa el éxito para ti?

Si tienes realmente claro lo que para ti significa tener éxito, te será más fácil encontrar el camino para lograrlo

Haz lo mejor la próxima vez. La vida está llena de segundas oportunidades. ¡Y debes estar dispuesto a tomarlas! Deja atrás el pasado y comprométete contigo mismo a hacer todo lo posible por volver al camino correcto.

La sabiduría que has ganado al tomar un camino equivocado, le ayudará a hacerlo mejor la próxima vez.

Sólo hay una manera de vivir la vida siguiendo el camino correcto. Escucha a tu corazón. El guarda el secreto de tu felicidad y la clave de tu éxito.

 

Ochenta y dos consejos para una hija ……segun G.I. Gurdjieff .

gurdjieff-book

 

 

G.I. Gurdjieff es sin duda uno de los místicos más influyentes del último siglo. Su filosofía, que a grandes rasgos planteaba que el hombre en términos prácticos es una máquina programada que vive en un estado de perpetua somnolencia (sí, Gurdjieff es uno de los grandes precursores del apocalipsis zombie, sólo que para él esto no era algo que iba pasar en el futuro sino que ya era el estadio general de nuestra sociedad) ha sido importante para personajes como Osho, Jodorowsky, Castaneda, Leary, Crowley y por supuesto su gran alumno Ouspensky. Aunque Gurdjieff, en su plano más esotérico, sostenía una visión un tanto más radical (como que el ser humano es alimento para la Luna), en este caso tenemos un ejemplo de su dao, una enseñanza moral que casi podríamos incrustar en la gran tradición del camino chino del justo proceder junto a alguien com Confucio.

Desde hace unos años se ha viralizado en la Red este texto publicado en el libro “El maestro y las magas”, de la editorial Siruela. A continuación 82 duras perlas que el maestro dedicó a su hija. Bien leídas constituyen un manual para desprogramarse y vivir libremente, con una responsabilidad que se debe sólo al propio espíritu.

 

1. Fija tu atención en ti mismo, sé consciente en cada instante de lo que piensas, sientes, deseas y haces.
2. Termina siempre lo que comenzaste.
3. Haz lo que estás haciendo lo mejor posible.
4. No te encadenes a nada que a la larga te destruya.
5. Desarrolla tu generosidad sin testigos.
6. Trata a  cada persona como si fuera un pariente cercano.
7. Ordena lo que has desordenado.
8. Aprende a recibir, agradece cada don.
9. Cesa de autodefinirte.
10. No mientas ni robes, si lo haces te mientes y te robas a ti mismo.
11. Ayuda a tu prójimo sin hacerlo dependiente.
12. No desees ser imitado.
13. Haz planes de trabajo y cúmplelos.
14. No ocupes demasiado espacio.
15. No hagas ruidos ni gestos innecesarios.
16. Si no la tienes, imita la fe.
17. No te dejes impresionar por personalidades fuertes.
18. No te apropies de nada ni de nadie.
19. Reparte equitativamente.
20. No seduzcas.
21. Come y duerme lo estrictamente necesario.
22. No hables de tus problemas personales.
23. No emitas juicios ni críticas cuando desconozcas la mayor parte de los hechos.
24. No establezcas amistades inútiles.
25. No sigas modas.
26. No te vendas.
27. Respeta los contratos que has firmado.
28. Sé puntual.
29. No envidies los bienes o los éxitos del prójimo.
30. Habla sólo lo necesario.
31. No pienses en los beneficios que te va a procurar tu obra.
32. Nunca amenaces.
33. Realiza tus promesas.
34. En una discusión ponte en el lugar del otro.
35. Admite que alguien te supere.
36. No elimines, sino transforma.
37. Vence tus miedos,  cada uno de ellos es un deseo que se camufla.
38. Ayuda al otro a ayudarse a sí mismo.
39. Vence tus antipatías y acércate a las personas que deseas rechazar.
40. No actúes por reacción a lo que digan bueno o malo de ti.
41.  Transforma tu orgullo en dignidad.
42.  Transforma tu cólera en creatividad.
43.  Transforma tu avaricia en respeto por la belleza.
44.  Transforma tu envidia en admiración por los valores del otro.
45.  Transforma tu odio en caridad.
46. No te alabes ni te insultes.
47. Trata lo que no te pertenece como si te perteneciera.
48. No te quejes.
49. Desarrolla tu imaginación.
50. No des órdenes sólo por el placer de ser obedecido.
51. Paga los servicios que te dan.
52. No hagas propaganda de tus obras o ideas.
53. No trates de despertar en los otros emociones hacia ti como piedad, admiración, simpatía, complicidad.
54. No trates de distinguirte por tu apariencia.
55. Nunca contradigas, sólo calla.
56. No contraigas deudas, adquiere y paga en seguida.
57. Si ofendes a alguien, pídele perdón.
58. Si lo has ofendido públicamente, excúsate en público.
59. Si te das cuenta de que has dicho algo erróneo, no insistas por orgullo en ese error y desiste de inmediato de tus propósitos.
60. No defiendas tus ideas antiguas sólo por el hecho de que fuiste tú quien las enunció.
61. No conserves objetos inútiles.
62. No te adornes con ideas ajenas.
63. No te fotografíes junto a personajes famosos.
64. No rindas cuentas a nadie, sé tu propio juez.
65. Nunca te definas por lo que posees.
66. Nunca hables de ti sin concederte la posibilidad de cambiar.
67. Acepta que  nada es tuyo.
68. Cuando te pregunten tu opinión sobre algo o alguien, di sólo sus cualidades.
69. Cuando te enfermes, en lugar de odiar ese mal considéralo tu maestro.
70. No mires con disimulo, mira fijamente.
71. No olvides a tus muertos, pero dales un sitio limitado que les impida invadir toda tu vida.
72. En el lugar en que habites consagra  siempre un sitio a lo sagrado.
73. Cuando realices un servicio no resaltes tus esfuerzos.
74. Si decides trabajar para los otros, hazlo con placer.
75. Si dudas entre hacer y no hacer, arriésgate y haz.
76. No trates de ser todo para tu pareja; admite que busque en otros lo que tú no puedes darle.
77. Cuando alguien tenga su público, no acudas para contradecirlo y robarle la audiencia.
78. Vive de un dinero ganado por ti mismo.
79. No te jactes de aventuras amorosas.
80. No te vanaglories de tus debilidades.
81. Nunca visites a alguien sólo por llenar tu tiempo.
82. Obtén para repartir.

Razón o Iluminación.

 

mistica-orgaz

 

Tuve una formación muy racionalista. Pero la razón divide, fragmenta, con el fin de analizar, como se disecciona un cadáver.  Por eso entre la teología y la mística me quedo con la mística. Los teólogos se han roto el seso analizando o pretendiendo analizar personas, procesiones y demás mandangas en la Trinidad. ¿Puede diseccionarse una violeta, una mirada, un poema? Cuando lo haces, lo marchitas, lo desfloras, te lo cargas.

Karl Rahner, que era un gran teólogo, lo era sobre todo cuando tumbado en un sofá dictaba y su teología brotaba de su intuición de su conocimiento iluminado. Es verdad que la intuición no siempre acierta porque puede estar al borde de la locura y que necesita serenarse y un poco de análisis para ver dónde empieza y dónde termina. Pero sin intuición previa no hay verdad. De ahí los escolásticos que convertían todo en un cajón de huevos y los que hoy primero acatan los dogmas y luego hacen teología parecen catecismos agrandados y poco digeribles, un centón de verdades que dicen que hay que admitir por fe, a la que ayudan muy poco porque le extirpan su dimensión cordial, su resonancia del Todo.

El entendimiento es un don maravilloso, pero a la vez puede ser un obstáculo. El Uno es como un abanico. En él hay un despliegue de colores, facetas de un mismo Ser. La inquietud trascendente del ser humano es recuperar su pertenencia al Uno y liberarse de la parcelación, la ilusión de estar separado

. El teólogo analiza, el místico hace síntesis.