La Diosa Puta. Maria de Magdala . (7)

fotografia artistica, crucificcion femenina, mujer crucificada

 

En los Evangelios Sinópticos no se nombra a la mujer que ungió a Jesús pero se hace hincapié en que era una pecadora; el Evangelio de Juan la identifica expresamente como María de Betania y no menciona para nada su condición moral. En sí misma esta discrepancia podría juzgarse algo sospechosa.

Lucas prolonga la descripción diciendo «había en la ciudad una mujer pecadora». Aunque la palabra original griega por «pecadora», harmatolos, que significa la persona que ha transgredido y se ha situado a sí misma fuera de la ley, en este contexto no implica necesariamente prostitución, hay otro énfasis que se asocia con la circunstancia de llevar los cabellos sueltos. Cosa que no hacían las señoras respetables y que sí implica algún tipo de pecado sexual, por lo menos a ojos de los evangelistas.

Así pues, en el contexto de la cultura judía de la época pasaba algo con María de Betania que hacía de ella una impresentable, aunque no se debe entender necesariamente que fuese una prostituta común de las que tenían la calle por escenario de su comercio. (La esencia de nardos se extraía de una planta india muy rara y costosa, y sería de un coste prohibitivo para una simple callejera. Según William E. Phipps el óleo empleado le debió de costar el equivalente al salario de un año para un obrero del campo.)

Y si supusiéramos que María era la patrona de un próspero burdel, entonces no habría vivido en la casa de su hermano Lázaro y su hermana Marta, a ninguno de los cuales se le atribuye mala reputación de ningún género y que eran evidentemente grandes amigos de Jesús, el cual incluso permaneció algunas veces en dicha casa. Así pues, ¿cuál era la verdadera naturaleza del «pecado»?

La palabra harmatolos se tomó prestada a los arqueros, para quienes significaba fallar el blanco. En el contexto que observamos no significa otra cosa sino la persona que está fuera de la ley judía o de sus observancias rituales, sea que incumple, o sea que no es judío o judía en absoluto.14 Pero si la mujer no era judía en realidad, eso sería suficiente para explicar la actitud de los evangelistas hacia ella. Lo que ha dado lugar a la implicación de que su transgresión había sido de carácter sexual es el detalle de llevar el cabello suelto, y la actitud de los discípulos hacia ella.

Esta noción de impresentabilidad ha alejado la atención, intencionadamente o no, de lo que significa en realidad que Jesús fuese ungido. En ese acto había un punto importantísimo en el que muy pocos se fijan, pese a ser primordial para el cristianismo. Es bien sabido que la palabra «Cristo» deriva del griego Christos, que es a su vez una traducción del hebreo «Mesías».

En contra de la creencia mayoritariamente aceptada, eso no conlleva ninguna implicación de divinidad; Christos significa sencillamente «el Ungido». (Según esta interpretación, casi cualquier funcionario ungido es un «Cristo», desde Poncio Pilato hasta la reina de Inglaterra.) La idea de un Cristo divino es una interpretación a posteriori de los cristianos; el Mesías que esperaban los judíos no era otra cosa sino un gran caudillo político y militar, aunque eso sí, elegido por Dios. En la época la palabra «Mesías» o «Cristo» aplicada a Jesús no habría significado otra cosa sino «el ungido».

Continuara.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s