¿ Dolor agudo o cronico ?

La familia es un sistema de regulación de relaciones, a la vez que un seguro de supervivencia. La organización en comunidades familiares solidarias es una ventaja evolutiva que es importante cuidar. Pero aunque se nos ha educado con el mensaje de que la familia es una especie de paraíso de descanso, protección y consuelo, la experiencia de muchas personas no ha sido ésta. En lugar de un paraíso han hallado un territorio de guerrillas, una zona minada sembrada de problemas y una fuente de soledad compartida… Y esa era la familia deseada.

Cuando uno se da cuenta de la diferencia entre deseo y realidad se deja llevar por el desencanto, la resignación, la rebeldía, la ira y el resentimiento o bien, pone en marcha su inteligencia emocional y creativa para mejorar su entorno. Lo cierto es que si no reflexionamos sobre nuestra realidad familiar, tenderemos a repetir el modelo, con todas sus ventajas e inconvenientes.

Somos libres, responsables y podemos decidir. Tenemos la oportunidad de revisar nuestros planteamientos y de aprender de los errores cometidos. En algunos casos, será necesario asumir pérdidas y cierta cuota de dolor, soltando algunas relaciones. No obstante, este sufrimiento inicial siempre será menor que el que acabaremos causando si nos empeñamos en mantener una estructura familiar enferma. Siempre es mejor un dolor agudo y curable, que un dolor crónico que no nos abandone el resto de nuestra vida.